viernes, 14 de septiembre de 2007

EL MISTERIO DEL PERRO ABANDONADO

Hace un par meses me pasó una historia que quise contar en este blog, pero por unas cosas o por otras, no pude hacerlo. Acabo de recordarlo. Venía de La Albuera, y ví como un coche se paró delante, en la entrada de un camino, se abrió una puerta y asomó una mano con un perrito pequeño, lo dejó en el suelo, cerró y se fue por la carretera: un abandono en toda regla.

Ni corto ni perezoso paro, agarro rápidamente el perrito y salgo disparado detrás del otro coche. Conseguí alcanzarle llegando a Badajoz y decidí seguirlo con ánimo de abroncarlo. Se metió hacia la zona de Las Vaguadas y yo detrás. Paró en un chalet bastante suntuoso, abrió la verja desde el coche y entró. Yo paré algo más atrás y en ese momento se me ocurrió una idea. Esperé a que bajaran del coche y entraran en casa. Bajé con el perro y después de tirarle esta foto con el móvil


lo pasé por encima de la verja, dejándolo en el jardín de entrada a la casa, y me largué de allí imaginando la cara que pondría la familia al salir al jardín y encontrar al perro. ¿Cómo diablos habrá logrado llegar a casa? ¡Tan rápido!

Horas después no podía dejar de pensar en si había hecho bien devolviendo al perro a una familia que no lo quería. Debí pensarlo mejor, pero lo hecho, hecho estaba. Tiempo después decidí pasar por la calle en una de mis salidas a correr por el Cerro del Viento. Tras varios intentos conseguí ver al perro jugando con una de las niñas. Parecía feliz.

6 comentarios:

velvetinna 14 septiembre, 2007 12:37  

Como te he dicho por messenger, yo no sé cómo puede haber personas tan crueles y tan inhumanas, al menos podían llevarlo a alguna asociación, o buscarle otros dueños, no dejarlos ahí tirados. Desde luego las cosas que te pasan Miguel, son muy curiosas, y bueno, la verdad es que nunca se me hubiera ocurrido devolver al perro a sus dueños originales, quizás los hubiera denunciado, o me hubiera quedado mirando detrás de un árbol a ver qué hacían, pero al final salió bien, otra idea para escribir un cuento jejeje

Anabel 14 septiembre, 2007 12:42  

Pos yo cojo al perro, sigo al tio, llamo a la puerta, le pego una pata en los huevos, le digo que le voy a denuciar, y el perro me lo quedo yo. No abra cosa que mas odie en este mundo que el abandono y el maltrato de animales

Dhouard 14 septiembre, 2007 12:46  

La verdad, no se si yo hubiera tenido esa sangre fría.
Se me ocurren dos cosas, o bien hubiera ido directo con el perro a ADANA, donde le pueden dar un buen trato, o llamo a la puerta y le echo la bronca al tío. Pero me temo que esto último no serviría de nada. Así que, habrá que apuntarse a la "patá en los güevos" como dice Anabel.
Ah, y a los niños los capamos, que seguro que los padres le han transmitido algún gen que les hace actuar así.

Hurón 14 septiembre, 2007 13:15  

Os doy la razón. Como ya digo en la entrada fue un error mío. Lo hice sin pensar con el calentón. Sinceramente, estaba tan cabreado, que lo que quería era joderles el abandono y no pensé en el perro. Me arrepentí en seguida, pero ya no había solución. De todas formas, suelo correr por esa zona y me conozco a todos los perros. Ya he entregado dos perros a Adana y ayer mismo recogí otro que se ha quedado una vecina. Si lo veo suelto me lo quedaré y no le verán más el pelo. Ya no puedo hacer otra cosa.

fenrique 05 octubre, 2007 10:41  

Bueno, desde esta butaca es muy facil decir y pensar cosas, pero vamos, lo que se me hubiera ocurrido a mi es, coger el perro, llevarlo hasta su puerta. Llamar, enseñarles y perro y decirles: este perro va a la Asociación (ADANA o como se llame) y tú a la Guardia Civil.
Aunque, sinceramente, me hubiera gustado ver la cara de los dueños al ver al perro milagroso volver a casa, casi antes que ellos!
saludos!

Toni 05 octubre, 2007 18:03  

Hiciste muy bien, por lo menos los acojonaste. Aunque yo le hubiera dado una patá en los huevos, como dice anabel. Es que los pijos son asín.