viernes, 19 de junio de 2009

LOS CASOS DEL PROFESOR CASTILLO - Capítulo segundo: "El caso de las fotografías ocultas"

Cuando el profesor Castillo recibió aquella llamada de la policía, sufrió una fuerte conmoción: un prestigioso botánico, gran amigo suyo, había sido encontrado muerto en el invernadero de su casa del campo, rodeado de sus queridas plantas, asesinado. Era muy probable que él hubiera sido la última persona en verlo con vida, a excepción de los asesinos.

Era un hombre algo extraño, incluso se podría decir que un poco huraño, enemigo de la tecnología. Ni siquiera tenía teléfono en su casa de campo aislada en la sierra. Odiaba Internet y los teléfonos móviles. Quizá esto le costó la vida.

Según la policía todo apuntaba a mafiosos ruritanos. El botánico había llamado a la policía pocos minutos antes diciendo que estaba siendo perseguido por unos asesinos. En uno de sus paseos por el monte, estaba fotografiando unas orquídeas cuando casualmete fue testigo de un asesinato. Sin dudarlo tomó unas fotografías de los asesinos con su vieja Leica que le había acompañado siempre en los últimos treinta años.

Pero un crujir de ramas le traicionó y tuvo que huir todo lo rápido que sus cansadas piernas le permitieron, perseguido por los sicarios. Consiguió alcanzar su coche y darles esquinazo. La policía encontró su coche roto en una cuneta, cerca de la casa del botánico. Es posible que su estado de nervios le hiciera salirse de la carretera, pero consiguió llegar a pie a su casa.

Unas horas más tarde llegó su mujer y lo encontró muerto. Horrorizada condujo su coche hasta el pueblo y llamó a la policía. Cuando los agentes llegaron a su casa, encontraron todo revuelto. Habían arrasado con su estudio fotográfico, registrado todo y destrozado todas las plantas del invernadero. Posiblemente consiguieron descubrir el paradero del botánico por la matrícula de su coche y sus contactos corruptos de la policía. Una simple llamada les bastó para tener su dirección. El botánico en cambio tendría que haber caminado varios kilómetros hasta el pueblo más cercano para llamar a la policía, una prueba imposible para su viejo corazón.

Los mafiosos, evidentemente, buscaron las fotografías y al no encontrarlas, obligaron al pobre hombre a entregárselas, a golpes, pero se les fue la mano y éste murió enseguida. Le falló el corazón. Los policías tenían la esperanza de que hubiera muerto antes de entregarles las fotografías y que éstas siguieran ocultas en la casa. Buscaron meticulosamente, pero no encontraron nada.

Cuando tomaron declaración al profesor Castillo, éste poco pudo contar, pero la policía le pidió que les acompañara a la casa del botánico, para ver si a él se le ocurría dónde podía haber escondido las fotografías. Cuando entró en el invernadero, lo examinó cuidadosamente. Sabía que era el lugar más importante para su amigo. Miró y remiró, tocó y olisqueó todo. Cuando terminó dijo:

-Ya sé dónde ocultó las fotografías, vayamos al laboratorio.

-Ya lo hemos registrado, hasta el último nanómetro cuadrado- dijo el agente, que era un tipo culto.

-No están en el laboratorio, sino aquí en el invernadero, pero necesito coger algunas cosas de allí.

¿Cómo encontró el profesor Castillo las fotografías perdidas?

jueves, 18 de junio de 2009

SOLUCIÓN AL CASO DEL FALSO HEREDERO

En la entrada anterior se planteba un caso científico-detectivesco protagonizado por el profesor Castillo. En ésta se puede encontrar la solución al enigma.

Primero viene una pequeña introducción, quizá un poco aburrida, pero necesaria y enseguida lo interesante. Se podría decir que un gen es "lo mínimo que se hereda" (que me perdonen los biólogos por la excesiva simplificación, pero si esto les parece simplista, que se preparen para lo que viene). La mayoría de los genes pueden encontrarse en diferentes "versiones" que son muy parecidas, pero con pequeñas diferencias. Cada una de estas versiones se llama "alelo". Cuando un gen interacciona con el ambiente, expresa una característica que podemos observar en el individuo (color de pelo, color de ojos, etc.). Un ejemplo: el gen "color de ojos" puede tener los alelos "marrón oscuro", "miel", "azul" o "verde".

Pero la cosa se complica un poquito si tenemos en cuenta que se recibe un juego completo de genes de cada uno de los padres, por lo que tendrá dos alelos de cada gen, uno en cada cromosoma. ¿Cuál de ellos se expresa en una característica observable? Depende de las "dotes de mando" de cada uno. Cada alelo puede ser dominante(mandón) o recesivo(calzonazos) respecto a los demás alelos. Si coincide un alelo dominante con uno recesivo, se expresará el dominante. Por ejemplo, si en el gen "color de ojos" el alelo "marrón oscuro" es dominante sobre el alelo "azul", y se recibe un alelo "marrón oscuro" de uno de los padres y uno "azul" del otro, el hijo tendrá los ojos de color marrón oscuro, por quel color marrón manda sobre el azul. Digamos que se hace lo que dice el marrón y el otro se calla.

Aún se puede complicar un poquito más cuando un gen está situado en cierta región de los cromosomas sexuales. Hay dos tipos de estos cromosomas el X y el Y. El Y se originó por la pérdida de uno de los cuatro brazos del cromosoma X. Cuando se recibe un cromosoma X de cada uno de los padres, el resultado es una hembra. Si se recibe uno X y uno Y, el resultado es un macho. Si uno de los alelos está presente en el brazo del cromosoma X que no tiene el Y, la expresión del gen no ocurre de igual forma en machos y en hembras. Este es el caso de nuestro gato.

Los colores del pelo de los gatos vienen determinados por una gran variedad de genes de nombres sugerentes: Agoutí, Orange, Diluído, Spotting, Tabby, etc. El gen Orange expresa un pelo de color naranja y se encuentra en el brazo del cromosoma X que no tiene el Y. Las hembras reciben dos copias del gen (dos alelos) que pueden ser los dos dominantes, los dos recesivos o uno dominante y el otro recesivo. Si llamamos "O" al alelo dominante del gen Orange y "o" al alelo recesivo, las hembras pueden tener estos genotipos: OO (los dos dominantes), Oo (uno dominante y el otro recesivo) y oo (los dos recesivos). Los machos sólo pueden tener O (dominante) y o (recesivo). Si el macho tiene O, es naranja, si tiene o, no es naranja. Si la hembra tiene OO es naranja, si tiene oo no es naranja. Y ahora viene lo que nos importa para resolver nuestro misterio: si la hembra tiene Oo, será naranja con manchas de otro color. Son las llamadas hembras calicó, tortoiseshell o tortugas. Es el caso de la gata de la anciana del caso.

Es decir, es absolutamente imposible que un gato macho sea de color naranja con manchas de otro color. O es sólo naranja o es de otros colores, pero no naranja. Un macho puede ser blanco, negro, gris o blanco y negro, pero si es naranja, es todo entero naranja.

Cuando el profesor Castillo observó la fotografía del gato, se dió cuenta enseguida de que era una hembra calicó o tortuga.
¿Cómo supo que el impostor pensaría que el gato era macho? Porque hablaba castellano y en castellano la palabra gato es de genero masculino e inconscientemente tendemos a pensar que un animal es del mismo género que la palabra que lo nombra. Siempre pensamos en una rata hembra o una pantera hembra y en un delfín macho, por ejemplo. Al preguntar muy inteligentemente, por el nombre de "el gato", puso en la boca del impostor el género. Y éste mordió el anzuelo.

Si no sabía que el gato era en realidad una gata (que no podía llamarse Pablo, por supuesto): ¿cómo es posible que hubiera vivido los últimos años con la anciana?

martes, 16 de junio de 2009

LOS CASOS DEL PROFESOR CASTILLO - Capítulo primero: "El caso del falso heredero"

El oficial de policía tenía un caso peliagudo entre manos. Una anciana que en los últimos años había conseguido amasar una cierta fortuna, había fallecido recientemente. En la lectura de su testamento dejaba toda su fortuna a su "querido hijo que me ha acompañado toda mi vida". A su otro hijo, que la abandonó cuando llegó a la mayoría de edad, y del que no volvió a tener noticia, no le dejaba nada. Debido a la mala cabeza de la anciana, y sobre todo del notario que redactó el testamento, no se dejó constancia en él del nombre del heredero.

Al terminar la lectura del testamento, ambos gemelos aseguraban ser el "buen hijo", pero no había manera de comprobarlo. De los interrogatorios no se sacó nada en claro. Tan sólo uno de los candidatos dijo tener una prueba: una fotografía en la que se podía ver a la anciana, junto a uno de los jóvenes y un gordo gato blanco, negro y naranja. La foto parecía reciente pero, para sorpresa del oficial, el otro hermano tenía la misma fotografía, y en ella no se podía distinguir cuál era de los dos.

Antes de llamar a la Policía Científica, hizo una llamada su amigo el profesor Castillo, a ver si a él se le ocurría algo. El profesor leyó el expediente y se quedó mirando fijamente las fotografías y dijo a su amigo:

-Quiero interrogarlos. Por separado.

El profesor hizo sólo una pregunta al primer hermano:

-¿Cómo se llama el gato?

-Pablo -dijo sin dudar el interrogado.

-Miente. Usted nunca ha vivido con la anciana.

¿Cómo lo supo el profesor Castillo?

(Pistas en los comentarios)

viernes, 5 de junio de 2009

LA CUESTIÓN DEL ABORTO

Algunos amigos me han preguntado últimamente cómo se podría enfocar la nueva ley del aborto desde el punto de vista biológico. Siempre que me preguntan ésto les digo que en mi opinión, el problema del aborto no es una cuestión biológica, sino ideológica, donde los sentimientos priman sobre la razón. Intentaré explicarlo con un ejemplo.

Supongamos que tenemos un solar vacío, lo vallamos y metemos dentro material de construcción: ladrillos, cemento, etc., maquinaria: grúas, hormigoneras, etc., obreros, un capataz, un arquitecto y los planos de un chalet; ¿se podría considerar que tenemos realmente una casa? En cuanto se pongan a trabajar el resultado será obviamente una casa, pero en este momento no lo es.

De la misma forma, en un cigoto (que es el resultado de la unión del espermatozoide con el óvulo), tenemos los materiales de construcción: azúcares, lípidos, proteínas, etc., tenemos la maquinaria: el centrosoma con los microtúbulos, el retículo endoplasmático, el aparato de Golgi, etc., tenemos los obreros: las enzimas, tenemos el arquitecto: el ARN y los ribosomas, y tenemos los planos: el ADN. ¿Tenemos entonces un ser humano? Obviamente no.

Volvamos ahora al ejemplo de la casa. Imaginemos que tenemos la casa terminada, a falta únicamente de una ventana. ¿Tenemos ya una casa o no se puede considerar casa hasta que tenga la última ventana? Me parece evidente que aunque le falte una ventana, o dos, o una puerta o un trozo de tejado, sigue siendo una casa.

Un feto en su última semana de gestación es perfectamente reconocible como un ser humano. No hay otra cosa a la que se parezca más que a un ser humano, por lo que no hay duda de que es un ser humano, aunque aún le falte por desarrollar los pulmones, algunas conexiones cerebrales, etc.

El problema radica entonces en determinar en qué punto del proceso de gestación podemos trazar una línea que delimite lo que aún no es humano de lo que ya claramente lo es. Y ésta es una decisión puramente subjetiva, que lo mismo podría tomar un biólogo que un cartero.

En cuanto al uso de métodos anticonceptivos y siguiendo con el ejemplo de la casa, es como si la mitad de los planos se la damos a un arquitecto y la otra mitad a otro e impedimos que se pongan en contacto. Impedimos la construcción de la casa, pero por supuesto, no la estamos destruyendo.

Si el espermatozoide no aporta su mitad del genoma al cigoto, éste no llega nunca a existir. Y no se puede matar algo que nunca ha existido. Cada gameto (óvulo o espermatozoide) por separado, son sólo papel mojado.

Más sobre este tema:

El parásito perfecto

Ser o no ser: aborto y células troncales

De embriones y células madre

Sobre la interrupción voluntaria del embarazo en adolescentes

viernes, 29 de mayo de 2009

LA REVOLUCIÓN DEL RNA DE INTERFERENCIA

Hace unos 1000 millones de años, las células eucariotas (el mismo tipo de células que forma nuestro cuerpo) aún no formaban organismos pluricelulares. Vivían aisladas unas de otras o formando capas una sobre otra.

La vida por entonces era muy dura. Había enemigos por todas partes. Los más letales eran los virus. Por esto tuvieron que desarrollar mecanismos de lucha. Uno de los más interesantes fue el mecanismo de silenciamiento mediante Interferencia de ARN. Los virus infectan insertando genes en el genoma de las células. El ARN de interferencia silencia un gen procedente del virus y hace que éste no funcione.

Pero lo más interesante es que las células empezaron a darle un uso mucho más útil a este mecanismo que surgió para la defensa: si se puede silenciar un gen vírico insertado en tu genoma, también se puede hacer lo mismo con un gen propio. A partir de ese momento se podía conseguir que algunas de las células de esa capa de la que hablábamos arriba, dejaran de realizar muchas de sus funciones para especializarse en otras. Las células reproductivas, por ejemplo, no realizaban funciones digestivas, por lo que había células especializadas en la digestión que las alimentaban. Así surgieron los primeros organismos pluricelulares.

Esto podría tener interesantes aplicaciones en medicina. Por ejemplo, si podemos desactivar los genes que provocan un cáncer, podríamos acabar con los tumores sin dañar al resto de las células. La medicina que se usa hoy en día, el interferón, silencia todos los genes de la célula, con lo que la destruye, y con ella al cáncer, pero afecta también a los genes que no son cancerígenos.

Además, ya que este mecanismo surgió para luchar contra los virus: ¿por qué no usarlo nosotros también contra ellos? Recientemente se ha publicado un artículo que describe un método para introducir en el genoma de las células ese ARN de interferencia. Para ello usan un táxi genético.

Un táxi genético es un virus atenuado, en este caso un lentivirus (como el VIH que produce el SIDA) cuyo genoma está formado por ARN, en lugar de ADN como nuestras células. Han introducido en su genoma el un trocito de ARN de interferencia específico para cierto gen fundamental para un virus: el H1N1. ¿Os suena verad? Es el virus de la gripe nueva. Junto a este ARNi, se introduce otro ARN que produce una proteína (EGFP) que es verde fluorescente y brilla en la oscuridad. Si la célula brilla es que ambos genes está correctamente instalados en el genoma de la célula. El resultado es que las células que sintetizan esa molécula son inmunes al H1N1 y al H5N1 (que provoca la peligrosa gripe aviar).

Mediante técnicas similares, ya se ha logrado "in vitro" frenar la replicación del VIH, del poliovirus y del virus de la hepatitis C, exponiendo cultivos celulares humanos a ARNi. El problema es que es dificil fabricar medicamentos que contengan ARNi, por su gran tamaño y porque se destruye con la digestión. Si se resolvieran de forma eficaz estos problemas, se abriría una auténtica revolución en el mundo de la medicina.

jueves, 29 de noviembre de 2007

MI FOTO DE LA ARAÑA LOBO PORTADA DE NATIONAL GEOGRAPHIC

He recibido una noticia estupenda. Hace poco recibí un correo electrónico de un representante de la prestigiosa revista National Geographic pidiéndome permiso para usar una de las fotografías de la araña lobo que aparece en esta entrada: "ELLA-LARAÑA NOS ENSEÑA A SUS HIJOS", para ilustrar un artículo sobre arañas lobo en España. Lo que yo no esperaba era que iba a estar en la portada del número de noviembre.






Si os corroe la envidia y queréis también vosotros ser portada de una revista importante, aquí os dejo un enlace donde conseguirlo fácilmente: MAGMYPIC.

Que sííííííííí, que era coña, que os lo creeis todo.


jueves, 8 de noviembre de 2007

LOS SUEÑOS DE BRUNO

Hoy me ha dado por pensar en qué soñará mi perro. Para los seres humanos el sentido de la vista es el más importante, por eso nuestros sueños son principalmente visuales. En cambio en la mayoría de los mamíferos, incluyendo a los perros, es el olfato el sentido preponderante. De la misma forma que nosotros podemos soñar con personas que sólo hemos visto en imágenes, pero nunca hemos olido, los perros pueden soñar con olores de otros perros que nunca han llegado a ver.




Los sueños eróticos de Bruno son muy distintos de los míos. Así como yo puedo soñar con Carmen Electra o Jessica Alba, aunque nunca las haya olido (ellas se lo pierden), Bruno puede soñar con el olor de una perrita a la que nunca ha visto.

Imaginad un sueño en completa oscuridad, pero lleno de olores: el macho rival al que nunca he visto, pero sé que es muy agresivo por su nivel de feromonas en la orina; aquel agujero en el suelo que olía a zorro o a conejo, el osobuco que comieron ayer, aunque sólo me dejaron comer un poquito (me tienen a dieta, los muy cabrones).

Por supuesto, Bruno no sólo sueña con olores, también puede evocarlos de la misma forma que yo evoco imágenes de Carmen Electra, él puede hacerlo con sus olores preferidos. Cuando un perro está "pensativo", no creáis que piensa en las musarañas, tiene un complejo mundo interior: olfativo.

¿Soñarán los androides con ovejas eléctricas?